Cuando cojo el libro de la Ciudad de las bestias y miro la portada que tiene una foto de la cara de una persona da un poco de miedo y a la vez muchísimas ganas de leerlo. En la contraportada no hay ningún dibujo es todo de color negro. El libro es muy grande y flexible.
Al leerlo parece que las letras me cuenten la historia con imágenes, por ejemplo si está en la selva parece que yo lo esté viviendo.
Cuando lo abro puedo oler a libro nuevo, pero al concentrarme me imagino que huele a hojas húmedas, al agua del Amazonas...
Se oye el movimiento de las hojas, de los animales salvajes chillando (por ejemplo pájaros cantando), el ruido de un motor de barco... Al girar una página se oye un sonido muy fino como si el agua del mar esté acariciando la arena suavemente.
Cuando leo el libro y explica algo sobre la comida del Amazonas me viene un gusto a la boca como si yo lo estuviera comiendo. Una vez Alex nos contaba que no le gustaba la comida de allí porqué comían cosas raras como por ejemplo gusanos y cosas de estas y cuando nos contó esto me vino un gusto a la boca horrorosa.
