Hoy querido diario,
Mi abuela no me vino a buscar al aeropuerto y tuve que apañármelas solo. Así que me fui a coger un autobús. En este momento me sentía solo. Debía de coger el autobús para ir a la calle dónde vivía mi abuela. En la parada del autobús conocí a una chica que me ayudó a saber que parada tenía que escoger. Cuando llegamos a nuestra parada nos fuimos a un bar, porqué Morgana tenía hambre. Cuando me fui al baño, "mi supuesta amiga" Morgana me robó toda la mochila i se fue corriendo. En este preciso momento, me sentí muy inútil y a la vez el chico más desafortunado del mundo por haber confiado en aquella chica, que no sé ni como lo hice porqué con su aspecto parecía una indígena.
Día 1 de febrero de 2011
Hoy querido diario,
Lo más emocionante y lo que me ha dado más miedo a la vez ha sido cuando yo me estaba bañando en el rio, porqué habíamos hecho una parada, y cuando jugaba con el agua, de golpe vi dos ojos muy brillantes que me miraban dirigiéndose a mí. Me quedé estupefacto. Me asusté muchísimo al ver que todo el mundo me gritaba. Pero al final resultó que era un delfín. Me emocioné mucho al ver el animal tan bonito como era. Estuve dos horas jugando con él, pero al final se fue. Y no creo que esta experiencia se vuelva a repetir, porqué es única.
Día 2 de febrero de 2011
Hoy querido diario,
Ya hemos terminado de viajar por el rio y nos hemos parado en un pueblo pequeñito. Nadia es la hija del guía y me enseñó el pueblo. Cuando vino la noche, nos enseñaron el lugar dónde dormíamos. Era muy inseguro y debíamos hacer turnos para vigilar. Cuando nos contaron esto me hizo ilusión, pero cuando llegó la noche, estaba todo el mundo durmiendo, todo en silencio y se oía el viento suave moviendo las hojas de los árboles. Tenía frío y tenía mucho miedo pero no me podía rendir. Cuando llegó el cambio de turno saque aire por la boca aliviado. Cuando me puse en la cama estuve pensando en lo que había hecho y estaba orgulloso de mí mismo. Y luego me dormí enseguida.
Final del viaje
Esta experiencia con mi abuela ha sido muy emocionante, pero a la vez me dio miedo porque ahí hay muchas enfermedades y podía coger una fácilmente, porque aunque llevaba las vacunas puestas, muchas veces puedes coger algo. Eso me daba miedo, porque a lo mejor no volvía a ver mi familia, que no era muy probable, pero todo es posible. Bueno diario creo que esta expedición me ha abierto los ojos sobre el mundo, estoy contentísimo.